Dar paz es recibir paz
17 agosto 2019

June & Bony, nuestras perritas adoptadas

A medida que pasa el tiempo tomo más y más conciencia de cómo nuestros actos, por más pequeños, pueden tener un gran impacto a nuestro alrededor es por ello que decidí adoptar a mis mascotas en lugar de compararlas.

– Aclaro que no juzgo para nada a quien si compra animales, creo que cada uno debe vivir como guste –

El comercio animal tanto como el turismo con los mismos me produce nauseas, es horrible la manera en que son tratados como objetos y descartados cuando «no sirven más». Comprar un cachorrito significa que estoy sosteniendo un comercio que puede ser muy cruel con las perras reproductoras. Desde temprana edad son sometidas a quedarse embarazadas una y otra vez hasta que no pueden hacerlo más, para luego ser descartadas.

June

Al igual que el esclavismo humano, el animal me parece repulsivo. Se basan en el trabajo forzado que solo recibe a cambio lo necesario para subsistir. ¿ Por qué si amamos a los animales les haríamos esto o aportaríamos nuestro dinero a un negocio tan cruel ?

Claro que queda a conciencia de cada uno, yo también he comprado perros de raza o animales como hamsters, peces y hasta un pato, el punto es darse cuenta del trasfondo de ello.

Por ende, cuando me mudé a Francia y con mi marido decidimos tener un perro, discutimos sobre el tema para terminar adoptando una perrita chihuahua – que ya habían hecho tener crias – y vaya uno a saber por qué no la querían más.

Al buscar en internet empezamos a tomar conciencia de la cantidad de animales desamparados que hay, cientos de paginas desde la famosa SPA (sociedad protectora de animales) hasta sitios de venta como Le Bon Coin, la mayoría son perros de raza cuyos dueños se mudan, se van de viaje, se cansan de ellos o los «jubilan» de ser reproductores.

Cada quien demanda o no una participación para dar en adopción o vender sus animales. June por ejemplo nos costó 300 euros y Boneca que es de raza Spitz Pomeranian 50 euros.

En el caso de Bony, su dueña venía de tener gemelos y nos explicó que debido a una enfermedad debería pasar mucho tiempo en el hospital por lo que no podría ocuparse de sus dos Spitz, un macho y una hembra, así que quería darlos en adopción a una familia responsables. De June nunca supimos la verdad, pero era evidente que había sufrido psicológicamente, incluso malos tratos físicos.

Nuestras perras son increíblemente agradecidas, nunca volvería a comprar un animal. Si tuviese ganas de tener otros, adoptaría sin dudas y es lo que aconsejo cada vez que tengo la oportuna. Tenemos la obligación de educarnos, de ser alguien mejor para nuestro planeta y darnos cuenta que nuestras acciones pueden ser un dominó de impactos positivos o negativos.

En todo caso somos una familia feliz de 4.

Boneca
Constanza
Constanza
Hola ! Soy Constanza, me mudé a Francia desde Córdoba, Argentina en 2015 como Au pair y el destino me hizo quedar acá donde trabajo, estudio, escribo y viajo ! Así que les cuento de todo ello en este rinconcito de internet que creé con mucho amor.

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