Nuestras vacaciones : Francia y Hungría
10 agosto 2020
Arrancó el 2021 #charlemos
8 enero 2021

Emily in Paris ofende a los franceses

La nueva serie de Darren Star con Lily Collins en el rol de Emily deja mucha tela para cortar después de su estreno a principio de octubre en Netflix.

Vi Emily in Paris en una noche. Esperaba este estreno ya que se decía sería la nueva Sex and the City, la serie culto de finales de los 90. No podría decirles cuántas veces he visto y re visto esa serie, por lo que una versión moderna, aggiornada a la sociedad actual y que encima ocurre en París… en mi cabeza tenía todo para ser un «golazo».

Pero no.

-Atención spoilers-

París de noche, vista sobre el río Seine y la Torre Eiffel

Una fantasia visual

Creo que lo que más «molesta» además de los multiples clichés que hay en la historia, es la versión distorsionada de París y la vida en la capital de Francia. Y personalmente, es que aún en el 2020 con toda la movida feminista, inclusiva y la supuesta «evolución social» sigamos cayendo en las tramas de comedias románticas de principios de los 2000.

En la vision de Darren Starr, su Emily llega a París desde Chicago llena de sueños, entusiasmada por vivir «la vie en rose» en la capital del amor y bajo las luces doradas de la Torre Eiffel a medianoche. Y eso es exactamente lo que obtienen el televidente a lo largo de los 10 episodios.

¿Y cuál es el problema? se preguntaran ustedes. Me parece que en el mundo que vivimos, las diferencias culturales y la diversidad es algo que deberíamos sacar a la luz.

París es cosmopolita, ruidosa y caótica a la francesa con su gente de Africa, Oriente, extranjeros de vacaciones y otros que se instalaron. Es un vaivén de colores, sabores y religiones. Todo lo que no se ve en Emily… y que generalmente cuando los Estadounidenses retratan Francia prefieren «esconder».

De los pocos «choques culturales» a los que se confronta nuestra simpática protagonista, es que los parisinos son mala onda y que llegan tarde por la mañana a la oficina.

Y por supuesto ella que viene de EEUU va a desempolvar las maneras avejentadas y poco modernas de hacer las cosas en Europa. Pues claro ! siempre necesitamos que un estadounidense nos traiga la modernidad y el futuro, al resto que vivimos aún en cuevas.

Lily Collins y Lucas Bravo (STEPHANIE BRANCHU/NETFLIX)

Emily in Paris, sinfín de clichés y datos erróneos

Aunque algunos son divertidos otros rozan lo ridículo. Les hago una lista :

-París es ruidosa, hay manifestaciones, basura y ratas. Si, no todo es lindo o perfecto (aunque ame esta ciudad)

-El departamento de Emily, es presentado como «una chambre de bonne». Es decir las habitaciones del último piso, bajo el techo con pequeñas ventanas donde dormía el personal doméstico y generalmente con el baño compartido, ubicado en el pasillo. Lejos del gran departamento que ella tiene y que en París alquilar algo así rondaría los 1000 € por mesmínimo.

Háganse a la idea que salvo que sean Wanda Nara, lo más probable es que cuando vivan en París lo hagan compartiendo departamento y alquilando una pieza.

-El Metro y el parisino van de la mano. Visto como la protagonista anda vestida es obvio que nunca tomó el RER B en hora de pico como yo jajaja. Además con esos tacos finitos no haces ni una cuadra.

-Aparentemente si nos guiamos por la ropa que usan, viven en un constante desfile de moda y nunca hace no mucho frio, ni mucho calor… ¿dónde quedó la lluvia finita y constante de cielos plomizos o las olas de calor sofocante del verano ?

-No, les aseguro que cada hombre que se pueden encontrar en París no va a ser un galán seductor o poeta en sus horas perdidas que va a llevarlas a la Ópera Garnier. Como en todo lado, hay de todo y para todo los gustos. Lo siento si los decepcioné 😛

-Obviamente como está en Francia tiene que conocer a alguien que tiene un castillo y produce vino/champagne (sarcasmo)

-El famoso Café de Flore… Oh là là cómo tantas otras «influencers» Emily va seguido a tomar su café al famoso establecimiento parisino. A partir de 1939 el Café de Flore se convertirá en el centro de la intelectualidad del margen izquierdo del Sena. Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir tenían mesa fija y atrajeron allí a buena parte del movimiento existencialista naciente. 

Hoy en día te cobran literalmente 7€ un café y cuando le cuento esto a mi marido francés se ríe ya que para ellos es un lugar «para los turistas» donde no necesariamente te atienden bien.

Imagen de Netflix

Los franceses son malos con Emily

Es cierto que el francés no es la persona más simpática y tienen un humor sarcástico, especial pero lejos están de ser la caricatura creada en la serie. Aclaremos que ella llega «haciéndose la piola» a su nuevo trabajo y sin hablar francés, pretendiendo que todos le hablen en su idioma. Y no, a nadie le caería bien esta actitud altanera.

Para quienes vienen de Argentina o America Latina, nosotros tenemos una cultura familiar que busca a hacer amigos y abrir las puertas inmediatamente pero acá no son así. Uno llega, aprende el idioma, respeta la cultura y el «arte de vivir a la francesa» y es ahí cuando podes empezar a conocerlos mejor. Mis amigos son 90%. franceses y todo se pasa super bien al igual que en mi trabajo.

En Francia se trabaja generalmente 35h por semana y en cuanto a horarios hay de todo. Mi jefe por ejemplo llega al trabajo tipo 8h30, así que no se fíen a la serie.

El amour a la francesa

Como está en Francia, Emily encuentra galanes románticos y todos son unos fans del sexo que hasta aceptan las parejas abiertas y los amantes (todo bien si no fuera porque es un cliché de los franceses). Rescato el dinamismo de las relaciones amorosas de Sylvie, interpretada por la actriz franco italiana Philippine Leroy-Beaulieu.

Hay un detalle que me molesta y es que el personaje masculino del que se enamora Emily, tiene novia y resulta ser una amiga. Ella en vez de cerrar esa puerta, sigue buscando a este chico, se besan etc.

Hoy en día podríamos ir más allá del amor romántico y tóxico, que bien sabemos uno abre o cierra la puerta. Galanes Emily encontró otros, pero no, en vez de respetar a su amiga -y él a su novia- insistíos con cultivar ese amor.

Esta situación que encontramos mucho en las comedias románticas, es un mal ejemplo. Ese mensaje de que si te enamorás hay que ir con todo y que todo vale hoy en día no me parece muy apropiado.

En conclusión

Emily in Paris es una serie simple, divertida y moderna. Un viaje por un París romántico, la ciudad de las luces que enamora a quien la recorre visualmente desde su sillón con un poco de popcorn.

Emily in Paris es una sucesora de El diablo viste a la moda, Loca por las compras y demás series o películas donde la moda es protagonista junto con las idas y venidas de los personajes. En estos tiempos complicados, con malas noticias y estrés ¿ qué mejor que una escapada ligera a ese universo romántico para olvidarnos un poco de lo que pasa afuérenla ?


Constanza
Constanza
Hola ! Soy Constanza, me mudé a Francia desde Córdoba, Argentina en 2015 como Au pair y el destino me hizo quedar acá donde trabajo, estudio, escribo y viajo ! Así que les cuento de todo ello en este rinconcito de internet que creé con mucho amor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *